Entresijos de la Política
Angélica Cazarín Martínez
UN SECRETO A VOCES
14/Jul/2011

 

Ya mucho se especulaba acerca del poder político que sustenta el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) pero en especial su dirigente la Mtra. Elba Esther Gordillo, quien además de intocable ahora se ostenta como la fiel de la balanza de este país.


Las recientes declaraciones de la Maestra no hacen más que evidenciar la absurda importancia que reviste para los partidos y los políticos, congraciarse con tan peculiar personaje de la vida político-corporativa de México y aunque nos definimos en el mundo como democracia en transición lo cierto es que en la práctica nuestro sistema se reduce a una estricta democracia procedimental sin transición, para decepción de muchos y regocijo de otros.


Esto es producto inevitable del arcaico modelo corporativista que legitimó la hegemonía priísta durante más de 7 décadas y que ahora se transforma y adapta según el tiempo y el partido en turno.  Hoy se hace más realista aquella especulación sobre el efecto que los maestros primeros en la fila de las casillas para elecciones de 2006 tuvieron en los resultados de los comicios, sin duda que el presupuesto y los manejos que el sindicato haga de éste ha minado sustantivamente nuestra vapuleada democracia.  


Gordillo hablo ahora sí y sin recato alguno, de los acuerdos en lo oscurito que hizo con Felipe Calderón quien hoy ya como Presidente de la República se dio cuenta tarde que “uno de los enanos de su circo, le creció”. 


En conferencia de prensa Gordillo destapo los puestos que negoció con Calderón, puesto claves para sus negras intenciones: Miguel Ángel Yunes, como titular del ISSSTE, Roberto Campa Ciprián, que entonces era el candidato a la Presidencia por el partido de Gordillo (PANAL) y quedó como titular del Sistema Nacional de Seguridad Pública, y Francisco Yáñez, que quedó al frente de la Lotería Nacional, sin embargo, estos tres ante los ojos de la lideresa han traicionado su proyecto y ella dicen, no perdona. 


Los dimes y diretes entre Elba Esther Gordillo y Miguel Ángel Yunes sobrepasan los límites de la racionalidad, ella dijo que su cargo era una cuota presidencia y él en respuesta, que en 2007 la señora le pidió 20 millones de pesos mensuales para financiar a su partido y yo agregaría, porque claramente no le alcanzaba con el presupuesto millonario que ya de por sí el IFE le otorga, necesita algunos millones más para financiar y comprar lealtades.  Pero esto es una vergüenza no para ella ni para el SNTE, ni para los partidos ni para el Presidente quienes parece que no tiene escrúpulos y conciencia de la realidad que se vive en este país, más que para todos ellos, esto una vergüenza para los ciudadanos que permitimos día con día tanta impunidad y corrupción, tanto saqueo y despojo a todos los niveles, en un país con más de la mitad de la población en pobreza, con altas tasas de desempleo y con problemas por todos lados.  Este debería ser en mayúsculas un escándalo y el motivo suficiente para iniciar una investigación con todas las de la ley como dicen por ahí, pero como los mexicanos sabemos que en este país la ley es como Dios, sabemos que existe pero nunca la hemos visto, pues estamos en las mismas. 


A todo esto el Presidente dijo que eran cuotas del pasado que respeto, práctica común en la política mexicana, pero también a la mexicana sabemos que: “Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada más rápido que un favor”[1], hasta cuando?.


 


 


 








[1] Martin Luther King (1929-1968). Religioso estadounidense, premio Nobel de la Paz y  uno de los principales líderes del movimiento para la defensa de los derechos humanos en contra discriminación racial.


 

 
 
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