Periodismo social, político y de investigación.
Valorará TSJE legalidad del proceso de renovación de la CEDH; ordena al Congreso suspender proceso
.
01/Abr/2016
Iván Muñoz Pérez
El Tribunal Superior de Justicia del Estado concedió a Alma Carina Cuevas Fernández, una de los 11 aspirantes a presidir la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), la suspensión del acto reclamado a través del juicio de protección constitucional 04/2016, por el que se ordena al Congreso del Estado y a la Comisión de Puntos Constitucionales, Gobernación y Justicia y Asuntos Políticos, se abstengan de emitir y votar cualquier dictamen que dé continuidad al proceso de renovación de la Presidencia y Consejo Consultivo de la CEDH.

El acuerdo del TSJE mandata no dar cumplimiento al punto VII de las Fases del Proceso de Selección de la Base Quinta de la Convocatoria para renovar la CEDH, referente a la dictaminación que valide el proceso de sección “y en el que aparecerá el nombre de los aspirantes que podrán ser objeto de designación por el Pleno del Congreso.”

En una carta electrónica dirigida a medios de comunicación, Alma Carina Cuevas Fernández señala que la decisión del TSJE se enmarca en un proceso “que se ha venido llevando a cabo para la renovación de referencia (que) violenta los preceptos de legalidad y certeza jurídica que debe revestir todo acto de autoridad”. 

Con esto el cuerpo colegio de control constitucional del TSJE, integrado por los magistrados Felipe Nava Lemus, Leticia Ramos Cuahutle, Ramón Rafael Rodríguez, Elías Cortés Roa, Rebeca Xicoténcatl, Ángel Francisco Flores Olayo y Mario Antonio de Jesús Jiménez Martínez, valoraran la legalidad del proceso.
COMENTA CON NOSOTROS
EDITORIAL

Crisis migratoria


Con la llegada de Trump a la Casa Banca las políticas migratorias de, al menos, México y Estado Unidos se converten en sendos manifiestos xenofóbicos. 

 Aunque el discurso achaca todos los males al empresario republicano, la responsabilidad de la crisis migratoria apunta mayoritariamente al sistema de gobierno mexicano y las crisis democráticas de los países de América Latina. 

 Más aún, la migración es un juego perverso del sistema capitalista para hacer mano de obra barata, con escasos derechos laborales y subsumida en la rutina de las modernas tiendas de raya, solo que a gran escala y con la paradisiaca iluminación de sus aparadores. 

Donald Trump prometio la repatriación inmediata de 3 millones de migrantes como el primer objetivo a cumplir de su promesa de campaña; la medida asegurará, en términos de la coloquial política de Trump, que esos empleos los ocupen los desempleados blancos. 

La crisis de las democracias latinoamericanas comparten con la crisis del sistema de la democracia capitalista, son su reflejo y, en menor escala, su destino. 

 Además, América Latina combate con un pasado de dependencia e intervención: control de la soberanía y, ahora, alineación del dogma de la producción a bajo costo, acumulación y mercado. 

 Más allá de los temores que el discurso oficial vierte para no pensar o entrarle a nuevos modos de gobernanza, producción o relaciones sociales diferentes a los impuestos, la responsabilidad del actual gobierno es la de defender la soberanía nacional aún inscrita en los artículos constitucionales y salvaguardar la dignidad contra los atavismos y las vueltas al pasado de, ojala no suceda, los Santa Ana o los Díaz.



Zona Critica. El escrutinio de las ideas. ®
Tlaxcala, Tlaxcala.
www.zonacritica.com