Los riesgos de la CEDH al naturalizar la violencia, bullying en Apizaco
.
Tlaxcala, Tlax.
03/Oct/2018

EDITORIAL
 
Cuando las autoridades normalizan la violencia se alejan de su obligación constitucional para mantener la igualdad y el respeto a los derechos humanos, pierden las nociones básicas de la dignidad humana y su libre desarrollo, y abonan a la impunidad cerrando los accesos a la justicia. 

Sin embargo, cuando una Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) normaliza la violencia, el sistema de órganos garantes pierde su naturaleza, su credibilidad social, se convierte en victimaria y planta dudas sobre su función como mediadora entre los poderes públicos y la sociedad.   

En ese sentido, la declaración del presidente de la CEDH Tlaxcala, Victor Manuel Cid del Prado Pineda, sobre el acoso y la agresión de alumnos de una secundaria de Apizaco contra uno de sus compañeros, deja mal parada a la institución y pone en duda los criterios de selección del ombudsperson empleados por los diputados locales. 

Primero, la CEDH inició la queja cuatro días después de los hechos y a petición de los afectados, cuando los protocolos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) refieren que las comisiones están obligadas a iniciar de inmediato quejas de oficio, más aún cuando se trata de presunta violación de derechos de menores de edad y grupos vulnerables.
 
Pese a esa demora injustificable, que el ombudsperson haya señalado que el bullying es normal en las instituciones educativas tratando de normalizar el problema para minimizar la probable responsabilidad de las autoridades, advierte no solo de su insensibilidad sino de una tendencia parcial que sin duda afecta a los procesos de defensa de los derechos humanos.
 
Del mismo modo, pone en duda los criterios de selección empleados por el Congreso del Estado, encargado de la evaluación y nombramiento de los candidatos a presidir la CEDH. 

Lo anterior coloca en lo local una demanda social respecto a las comisiones de derechos humanos. Las organizaciones civiles se han pronunciado por una participación mas activa en la designación de los presidentes, argumentando que son necesarios perfiles con conocimientos teóricos y prácticos sobre la defensa de los derechos, que comprendan el contexto y las formas en la que se ejerce la violencia institucional, con el objetivo de no justificar o naturalizar la violencia; sobre todo, que garanticen su autonomía e independencia de los poderes. 
 
En ese sentido, es necesario que el ombudsperson manifieste abiertamente su rechazo al injustificable acoso escolar y acelere las investigaciones para emitir la recomendación al sistema educativo estatal sobre su tarea de vigilar y proteger a los alumnos, erradicar el bullying y garantizar el acceso a la justicia de las víctimas. 
 
  También en EDITORIAL...  
 
2018-10-17
 
2018-10-15
 
2018-10-11
www.zonacritica.mx 2018 Legal y Privacidad Contacto Periodismo Social, Político y de Investigación